martes, 27 de noviembre de 2012

De su sangre















Antiguo puerto de Barcelona

Para mis abuelos Pedro y Alberto que me legaron su sangre.

Sólo tengo el recuerdo de su testa canosa
y el andar ceniciento de su paso bendito,
acunaba en las manos un jardín infinito
donde ardía la rosa;
una bruma de ausencia descendía lluviosa
por sus ojos celestes, como un terco delito
de extrañar otro tiempo, otra luz y otro rito
de nostalgia forzosa;
sólo supo contarme del arado y el trigo
y del arduo trabajo de llevarme consigo
a otra playa lejana;
era amigo del viento y en las noches volvía
a su patria de entonces, con aquella porfía
de armazón catalana.

Del libro de poemas De diluvios y andenes.

19 comentarios:

Carlos dijo...

donde ardía la rosa...

Sandra Montelpare dijo...

Buen día, Carlos
Para ir hacia atrás, como si miraras una foto en blanco y negro se inaugura con canosa y ceniciento lo que le da un tinte de fuerte nostalgia. Después sí se tiñe de otros colores: el trigo, los ojos celestes, la rosa ardiente...
Y cómo contar el carácter de una persona en poesía? Así: terco delito, terco trabajo, armazón catalana, porfía.
Me hizo acordar a los ojos celestes de mi viejo, la mirada más linda que tuve el gusto de conocer en esta vida y, aunque pinta día soleado, no puedo despejar la bruma de su ausencia.

Un beso más que frágil

Carlos dijo...

Sandra siempre recordar (que en definitiva es ir hacia atrás) tiene una doble implicancia, de disfrute por un lado y de rara melancolía.

Es como un viaje que hacemos, obligados por el corazón, para no olvidarnos de todos aquellos que nos han precedido.

Y a veces en ese ejercicio de volver al pasado, nos ponemos brumosos.

Beso de aguante. :)

Argonauta dijo...

Querido compañero, me ha gustado esa evocación de regiones conocidas, un tanto diferente a la temática que acostumbraba a encontrar cuando frecuentaba tu espacio en etapas anteriores pero igual de sugerente y delicado.

Un abrazo desde el Mediterráneo!!

van dijo...

Sí, me encantó el audio, los cuatro sonetos (acabo de escucharlo de nuevo) Me gusta porque es una charla distendida de dos viejos amigos. Uy hace tanto que no podía oírte! Qué ternurón el de Manuelita! Ah, yo también tomo agua mineral ;)

A este soneto de tus abuelos lo recuerdo, me provoca tanta ternura y nostalgia porque me hace pensar en los míos.

Un beso desayunador.

Carlos dijo...

Cumpa, gusto verte navegar estos mares.

La evocación siempre se pone su delicado ropaje de nostalgia y nos habla en voz baja de las horas que se han ido para siempre. Sólo nos queda recordarlas.

Un gran abrazo.

Carlos dijo...

Evan, si se armó una linda charla y salió muy natural, además, de por sí el tema de la conversación ya traía su carga de ternura y afecto.

Brindaremos entonces para fin de año con agua mineral. :)

Un besote.

Francisca Quintana Vega dijo...

Me ha emocionado este poema...además de su sentir, contiene la esencia de esos dos sentires. Todo unido, es una canto a las raíces...loable actitud. Además, el poema es precioso como tal, menos rotundo, mas suave en su construcción y vocabulario, y trasmite un infinito y amoroso respeto y dolorosa nostalgia.
Estaría entre mis preferidos. Mi cordial saludo.

Francisca Quintana Vega dijo...

...un jardín infinito, donde ardía la rosa...
se me olvidó mencionar que esa metáfora es preciosa.

Carlos dijo...

Debo decirle, Francisca, que a mí también me gusta mucho este soneto, :) y que por cierto hasta encontrar esta versión, el soneto sufrió innumerables correcciones y ninguna me satisfacía del todo (alguna inclusive debe haber dentro del blog)

Este último intento, me convence bastante porque refleja con precisa fidelidad el sentimiento que quería expresar.

De más está decir que ud. lo ha caracterizado de muy bella manera.

Un saludo afectuoso.

Mayte dijo...

Pura belleza Carlos...un beso enorme.

Carlos dijo...

Como aquí está contenido el recitado de este soneto, vuelvo a repetir el link de audio, por si alguien no lo escuchó y quiere hacerlo.

Carlos dijo...

Qué hacés, perdidísima, se te extrañaba.

Gracias por el comentario.

Un beso inmenso.

tita dijo...

Es genial este soneto,lleno de recuerdos , del amor y la esencia que tu quieres transmitir de tus raices.
Ya es otro soneto,no el que yo conocia,pero cada vez mas importante.
Me encanta Carlos,fantastico.
Hoy envidio tu calorcito, aqui llego la nieve.
Besos

Carlos dijo...

Hola Ana, si, pude invertirle las rimas y quedó mucho mejor, además la neuvas rimas en ito, me parecen más potentes y más naturales, realmente ahora me gusta mucho.

31 grados, vamos irremediablente hacia el verano.

Besos entibiadores.

Anónimo dijo...

Irremediablemente hacia el verano...Sí.
Hermoso soneto!
Agua mineral y vino tinto por los abuelos!

Abrazo
Gabriela

Carlos dijo...

Qué cosa, se supone que debiéramos conocernos tanto y no sé si te gusta más el verano o el invierno.

Vino tinto para ud., supongo.

Beso.

Anónimo dijo...

El verano con lluvia o en el mar.
En la ciudad, los días fríos con sol.
Y un poco de vino tinto o fernet cola para mí.


Gaby
Beso

Carlos dijo...

En el verano, bajo las dos modalidades que planteas, te sigo con entusiasmo, lo mismo con la ciudad fría y soleada; en el tema el vino y el fernet cola, deserto.

Mirá por donde blogger me iba a permitir desentrañar el el alma cotidiana de tus días.

Besos, morocha. (llueve, no es verano todavía, pero llueve) la imagino feliz y eso me alegra.