martes, 17 de mayo de 2016

Don Mario

A modo de inventario
amenguará la luna del desvelo
y un niño de ancho duelo
dirá su parlamento funerario;
en ayuno de sed involuntario
se secarán la rosa y el ciruelo
y un pájaro de hielo
redactará la miel de un obituario.
No servirá ningún abecedario,
ni salmo ni consuelo
ni tinta de exorcismo literario;
en llanto de pomelo
lo escoltarán los ángeles en vuelo
y partirá Don Mario.

(Para escribir sonetos en el cielo)

Del libro De diluvios y andenes.
Dibujo: Andrés Cascioli.

19 comentarios:

Carlos dijo...

Un 17 de mayo, moría. Tenía apenas 88 años.

Carlos dijo...

"El dolor se dice callando. Pero me pregunto: ¿qué será de nuestra ciudad, sola de él? ¿qué será de Montevideo, mutilada de él? Y me pregunto: ¿qué será de nosotros, sin su bondad inexplicable?"

Eduardo Galeano.

Carlos dijo...

"Es indecible el dolor de su pérdida. Fue poeta, fue novelista, fue ensayista y, sobre todas las cosas, fue un hombre bueno. Nunca se doblegó ante el Poder. Su muerte deja el vacío grande que dejan los grandes. De su obra nacerán otros poetas, como él siempre quiso, y seguirá vivo en el tiempo. El ya no sufre, descansa ya."

Juan Gelman

Carlos dijo...

"La obra de Mario Benedetti, amigo, hermano, es sorprendente en todos los aspectos, ya sea por la extensión en la variedad de géneros que toca, ya sea por la densidad de su expresión poética como por la extrema libertad conceptual que usa. El léxico de Benedetti ha ignorado deliberadamente la supuesta existencia de palabras "poéticas" y de otras que no lo son. Para Benedetti, la lengua, toda ella, es poética. Leída desde esta perspectiva, la obra del gran poeta uruguayo se nos presenta, no sólo como suma de una experiencia vital, sino, sobre todo, como la búsqueda persistente y lograda de un sentido, el del ser humano en el planeta, en el país, en la ciudad o en la aldea, en su casa simplemente o en la acción colectiva. Son muchas las razones que nos llevan a la lectura de Benedetti. Tal vez la principal sea ésa, precisamente: que el poeta se ha convertido en voz de su propio pueblo. O sea, en poeta universal."

José Saramago

tita dijo...

Hermoso recuerdo a un gran hombre y a una obra tan extensa por la que siempre sera recordado el gran Benedetti.

Tu soneto,le hubiera encantado es un inventario magnifico y seguro que si, que estará en el cielo escribiendo sonetos para que algun dia los cánte Serrat.
Buen fin de semana Carlos.

Un beso

Carlos dijo...

Gracias Ana, un gran poeta, por cierto, de sencillo talante.

Ojalá que allá arriba se pueda seguir escribiendo.

Un besote.

Anónimo dijo...

Buen día, Carlos.
Me quedo con el Benedetti cuentista, el de "Los pocillos" cuentazo!, "Esa boca", "Réquiem con tostadas" y tantos otros con una caracterización de personajes, una atmósfera psicológica muy elaborada en los diálogos. Hay que reconocerle su prolífica y vasta obra que logró algo que contados poetas lograron y es el hacerla popular. No hay un latinoamericano que no lo haya leído. De la misma generación, la del 45, tan gloriosa, que dio críticos literarios de la talla de Rama y Rodríguez Monegal (si habré tenido que leerlos)salió también Idea Vilariño, una de mis poetas favoritas. Amo ese pesimismo a rajatabla pero de ese ramillete soñado, el que me merece mi veneración literaria absoluta es Onetti, no tan reconocido como Benedetti, cero popular, pero de un estilo tan original y moderno que me saco el sombrero. Estremece los pelitos de los brazos leerlo en cuentos, en La vida breve, en Juntacadáveres, Los adioses. Todavía me queda mucho por leer y conseguir. El tema es que no se vuelve a imprimir, no es vendible Onetti.
Benedetti tuvo que soportar que la crítica literaria lo tildara de cursi, de poesía para señoras, en fin, la crítica, ya se sabe no se lleva muy bien con lo popular. Pareciera que cierta élite intelectual sólo cree que lo digno de pertenecer al 'canon' debe ser incomprensible o para un selecto grupo de personas con formación literaria.
Ahora, hecha esta salvedad un poco larga, al soneto que enhebra los tópicos de Benedetti. De todas las figuras se luce esta metáfora "y un pájaro de hielo / redactará la miel de un obituario" clap clap poeta. Pero me afano descaradamente "tinta de exorcismo literario". Hay un polisíndeton en los cuartetos y uno en los tercetos, muy equilibrada cadencia logra ese detallazo, como siempre.


Beso charrúa hoy.
San Montelpare.

Carlos dijo...

Hola San, pensaba mientras te leía, como cada uno, inconscientemente, habla desde su lugar de disfrute personal, en tu caso, los cuentos, (aunque sé que también te pierde la poesía).

Mi primer deslumbramiento con Benedetti fue La tregua, cuando yo tendría 13 o 14 años, mucho antes de Renán, la peli y el Oscar y fue por cierto, maravilloso, después descubrí su mundo poético, y como no podía ser de otra manera, muero por los sonetos de don Mario.

Suscribo por cierto el carácter popular de la obra de Benedetti, y su desacreditación, impulsada por dicho motivo, por los que se autodenominan poetas de alto vuelo; ya quisieran para ellos, un 10 % de los lectores de don Mario.

Afane, afane, por que algo somos gomías.

Beso, beso, saltando el charco.

Carlos dijo...

A propósito de lo popular y lo intelectual te transcribo un párrafo del periodista y escritor Daniel Ares, acerca del poeta Daniel Giribaldi, que bien podría aplicarse a Benedetti y a tantos otros.:

Que saben los pitucos.

Alguna vez Homero Manzi –despreciado como poeta por la infalible tilinguería nacional-, supo decir con dos cogollos: “yo tuve que elegir entre ser un hombre de letras, o hacer letras para hombres”. Una vez tomada la decisión, despachó para la historia varios versos inmortales que ahora son parte de nosotros.


A Daniel Giribaldi le pasó lo mismo pero sin orquesta. Con un manejo del lenguaje propio de los buenos de verdad, capaz del soneto perfecto y del perfecto endecasílabo, nutrido evidentemente por los grandes de la literatura universal, generoso en imágenes y metáforas nuevas, Daniel Giribaldi, con humor o ironía, con hondura y sensibilidad, talló una de las poéticas urbanas más interesantes del siglo XX argentino…

Sólo cometió un error, un solo error que lo dejó fuera del bronce del establishment: eligió el lunfardo como lenguaje literario… Y claro, los “eternos dueños de la literatura nacional” (no más de treinta mamelucos, auténticos chacales de los cócteles, que se mueren y se suceden sin interrupción al frente de los suplementos literarios, de las asesorías literarias de las editoriales, de los circuitos literarios oficiales, y de los ámbitos literarios habituales, donde gente demasiado ocupada como para hacer literatura, se la pasa hablando de literatura), decidieron, ellos, así nomás, que lo de Giribaldi no era literatura.

Porque para los eternos dueños de la literatura nacional, Literatura (ellos lo dicen así, con mayúscula), es sólo todo aquello que el lector no pueda comprender, ni disfrutar, ni, sobre todo, leer. Literatura, para los eternos dueños de la literatura nacional, es más bien un juego de claves y códigos indescifrables a no ser para ellos, para esos pocos iniciados que saben lo que sólo ellos saben, porque ellos son especiales… como les diría Xuxa.

Carlos dijo...

La magnífica Idea Vilariño:

Ya no será...

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.


Amantes de la poesía, de pie por favor

Carlos dijo...

Y a propósito de los sonetos de don Mario:

Soneto kitsch a una mengana

Yo / fulano de mí / llevo conmigo
tu rostro en cada suerte de mi historia
tu cuerpo de mengana es una gloria
y por eso al soñar sueño contigo

luego / si el sueño acaba te persigo
sonándote despierto / es una noria
que rodea tu eco en mi memoria
y te cuenta esos sueños que te digo

así / sin intenciones misteriosas
sé que voy a elegir de buena gana
de mi viejo jardín sólo tus rosas

de las altas ventanas tu ventana
de los signos del mar tu mar de cosas
y de todo el amor / tu amor / mengana.

Carlos dijo...

No te salves / MB

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Anónimo dijo...

Después de un día negro en que esta maquinola decidió espichar, con el consiguiente estrangulamiento de glotis de ver que tardó una hora en iniciarse y eso suele suceder cuando una no estaba haciendo una monografía de semiología en google drive sino en doc de word a secas sin poderla rescatar, lloraba e intentaba restaurar el sistema a un punto anterior en el tiempo con un hemisferio mientras que con el otro puteaba a todos los dioses de todas las cosmogonías y trataba de recordar lo que había escrito (si estoy escribiendo acá es porque la resucité con éxito y recuperé el talante y los ovarios porque no era para mí el laburo que terminé antes de que me cuelguen, ese sí fácil que no aprendí a dominar todavía), entro a leer tu respuesta y me encuentro con un triplete de poemas. Un oasis, un páramo ciertamente.
Suscribo a la opinión de Daniel Ares acerca de Giribaldi y de quienes no pertenecen al canon. Prefiero quedarme en esta otra orilla, un pelín más sensible, un pelín menos intelectual con corazón lector y no, por la formación recibida. Desde ese lugar mucho más placentero o como decís , como amante de la poesía, me pongo de pie y celebro estos dos poemas y el soneto que has compartido aquí en los comentarios.
Saludos van San Montelpare

Carlos dijo...

Conozco esos días, lo he padecido alguna vez, pasa que cada vez dependemos más de las máquinas. Me alegra que al final hayas podido recuperar el documento.

Y me alegra que luego mis poemas te hayan servido de colita rutera para descargar, la bronca y el enojo de la tarde. (la poesía salva)

Suscribo también la opinión de Ares.

Beso, buen arranque de semana.

Carlos dijo...

A propósito de Giri

El llamado

Hacía ganas de morir. Llovía.
No había dónde ir. Daba pavura
la noche afuera. Y en el alma oscura,
la lluvia que caía y que caía.

Un fanfa batiría: “la hice mía”.
Pero no. Me mojé con tu ternura.
Cebaste mate. En la catrera dura
me ayudaste a llegar al otro día.

¿Hoy? Quizás el balurdo ya no funque.
Tal vez sus mates con tu yerba cebe
un dorima tarúpido y cualunque.

Pero hace ganas de morir y llueve
y quiero estar con vos. Mi telefunque
es tres siete, dos siete, siete nueve.

Carlos dijo...

Andrés Cascioli, un grande que acompañó mi primera adolescencia con sus incréibles revistas.

(Avellaneda, provincia de Buenos Aires, 1936 - Buenos Aires, 24 de junio de 2009)

Se inició en el diseño publicitario y el dibujo de historietas, dirigió agencias y títulos en esos campos. En 1972 fundó, con Oskar Blotta, la revista Satiricón y en 1978, Humor Registrado.

En torno a Humor, dio vida a Ediciones de la Urraca, sello que editó más de un decena de revistas entre ellas El Péndulo, El Periodista de Buenos Aires, Humi y Fierro.

A fines de 1980 la Biblioteca del Congreso de los EE UU adquirió cuatro de sus originales. En 1982 recibió por Humor el premio a la Mejor Revista Satírica del Mundo, en Italia.

Ese mismo año la Asociación de Dibujantes de la Argentina lo distinguió como Caricaturista del Año.

En 1996 creó para el Grupo de Revistas de La Nación “La Nación de los Chicos”, y dos años después armó el proyecto y el equipo para la edición argentina de RollingStone.

En 2001 creó y dirigió la revista El Cacerolazo, de Editorial Perfil.
En 2005 editó La revista Humor y la dictadura, volumen que presenta las mejores páginas de esa revista legendaria en el período mencionado, y en 2006, 30 años de Humor Político, home libro con su obra política entre los años 1976-2006. Expuso una muestra de este último material –-124 originales- en el Palais de Glace, Buenos Aires.

Carlos dijo...

Actualizo en un nuevo aniversario de su partida.

Abrazos van, donde quiera que siga escribiendo.

Carlos dijo...

y de todo el amor, tu amor, mengana...

https://www.youtube.com/watch?v=Hj1izVQBorE

Carlos dijo...

señor ministro, de qué se ríe

https://www.youtube.com/watch?v=U5Tg_sXHDVs