lunes, 2 de enero de 2017

Ataduras

Le propuso el amor como quien manda
los plácemes del cielo,
con la prisa dichosa del desvelo
de un Lázaro noctámbulo que anda.
Febril en el rigor de su demanda,
igual que un tigre en celo,
ciñó los alamares de su pelo
con dulces ataduras de lavanda.
Ardido en carne viva,
lo mismo que una brasa prisionera
de luz sacramental y de apetito,
y ella, rosa cautiva,
que escribía con tinta de la hoguera:
—Te necesito, amor, te necesito. ©

Del libro Oceanario.

20 comentarios:

Carlos dijo...

y vándalo en la piel de un tigre en celo...

Carlos dijo...

Mi post número 700, todo un número.

Tita dijo...

Felicidades por ese numero redondo,es un mundo 700 post,cuanto tiempo nos vemos por aqui y como fuiste creciendo como poeta,siempre celebro tus logros, ademas que por el cariño que te tengo por que lo mereces y te lo trabajas y eso siempre conlleva una recompensa.

Ella,ciega y cautiva,
con ahogo de sed en carne viva...
interesantes momentos Carlos todo pasión, que bella demanda.

Besotes

Carlos dijo...

Gracias Ana, muchos poemas, es cierto, algunos "casi" repetidos, porque fueron publicados previa modificación, previo retoque.

Y una historia detrás de cada uno de ellos, los sensuales, los naif, los lunfas, los históricos, siempre tratando de cuidar la estética, la emoción, interactuando con otros blogueros, conociendo gente nueva, generando vínculos de afecto. Por cierto pasaron muchas cosas entre el primero y el último, muchas buenas, algunas malas. Y vos, Ana, presente desde hace mucho. Lo cual valoro y agradezco.

En cuanto al poema, recuerdo que mi abuela decía, el amor, como la sopa, pelando. Y creo como ella que así debe ser.

Un beso grande.

Carlos dijo...

que escribía con tinta de la hoguera: -Te necesito, amor, te necesito...

Tita dijo...

No tienes que agradecerme Carlos el placer es mio,me seduce tu blog y tus sonetos y aunque los tengo en tus libros es un placer pasar por aqui a visitarte y a seguir leyendo,
siempre encuentras algo nuevo para disfrutar.

Besos desde una fria noche Salmantina.

Malena dijo...

700 veces te volvería a leer.
Como siempre, maravilloso.

María Bote dijo...

"Paloma prisionera, que escribía con tinta de la hoguera"...Espléndido, como todo lo que escribes, amigo Carlos.

Mi admiración y aplauso para ti.

Besos. María

Carlos dijo...

Gracias Mariela, me alegra saber que me sigas leyendo y que te arriesgues a hacerlo 700 veces más.

Carlos dijo...

Gracias María, valoro tu comentario y tu fidelidad de lectora.

un beso grande.

Carlos dijo...

con ahogo de sed en carne viva...

Carlos dijo...

A quien le interese:

conelalmaenorsay.blogspot.com

Carlos dijo...

Igual debo agradecerte Ana, porque siempre estás y has estado.

Besos primaverales.

Candela Martí dijo...

Con ahogo de sed en carne viva,
se sube en ese barco a la deriva.
Jazmín de primavera,
que sueña con morir en esa hoguera.

Embeleso. Aplauso. Beso.

Carlos dijo...

Gracias Candela, por leer y decir.

Beso.

Rembrandt dijo...

Post número setecientos, mi estimado amigo , esto no hace más que confirmar su prolífica obra poética que aunque como dice por ahí con algunos retoques, tbn para ello es necesario ser un grande Poeta y ud. lo es.
Hay un manifiesto de Huidobro que me gusta mucho y no me canso de repetir,

“…La Poesía es el lenguaje de la Creación. Por eso sólo los que llevan el recuerdo de aquel tiempo, sólo los que no han olvidado los vagidos del parto universal ni los acentos del mundo en su formación, son poetas. Las células del poeta están amasadas en el primer dolor y guardan el ritmo del primer espasmo. En la garganta del poeta el universo busca su voz, una voz inmortal…”

Lo abrazo.
REM

Francisca Quintana Vega dijo...

Magistral.

Carlos dijo...

Gracias Fran. Un beso.

Carlos dijo...

Setecientos, Rem y vamos por 700 más, quieres venir conmigo??

Huidobro es un sabio.

La beso.

Carlos dijo...

"Servirá de señal cada huella
de las horas felices,
se hablará tanto de las estrellas
como de cicatrices..." (Silvio Rodríguez)

https://www.youtube.com/watch?v=oeiFxOMsnMU

porque en otros momentos, cubana, tú llorarás con creces...