martes, 14 de junio de 2016

Lloverse en junio

En junio se deshoja, puntualmente,
con floral disciplina,
un otoño de lluvias la conmina
y le tizna el oasis de la frente.
Desnuda, como ausente
del verde que en octubre la germina
se sienta a diluviar en cada esquina
irremediablemente.
La rosa, compasiva, la consuela,
y el lirio, centinela,
pone un beso en su boca desangrada.
A veces yo la tomo de la mano
y le cuento un domingo de verano,
que dura casi nada.

Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: Malcolm Liepke.

22 comentarios:

Carlos dijo...

Puntualmente...

tita dijo...

Queda muy poquito para que termine junio de deshojarse,por esta parte del planeta estamos comenzando el verano,que seguramente durara casi nada,pero es tiempo de vacaciones y disfrute y asi vamos a vivirlo.

Tu soneto JUNIO,tiene tu sello y es tan tuyo que no se necesita ver tu firma para saberlo y eso siempre es muy importante,tú eres tú siempre.

Mil felicidades por este año tan genial que has tenido y te veo desde mi playita a partir de el lunes,no te vas a librar de mi,voy a perseguir a tus sonetos siempre.

Un beso grande.

Carlos dijo...

Querida Ana, siempre hay gente por esta mitad inferior del globo, que llegado junio se deshoja, inevitablemente.

Entiendo que por allá arriba las cosas son al revés y junio los encuentra floreciendo, de cara al verano recién estrenado. Ojalá lo disfrutes mucho, en cercanía del mar que tanto amamos.

Si, siento que Junio es muy mío. :)

Besos miles y a disfrutar con todo.

Carlos dijo...

Desnuda, como ausente...

María Bote dijo...

Bellísimo, Carlos, como siempre, amigo POETA.

BUENAS TARDES DE DOMINGO

Carlos dijo...

Muchas gracias María, un beso grande.

Buena semana para ti.

Carlos dijo...

Irremediablemente...

cipselas dijo...

Buenas tardes, Carlos.

Marco las metáforas "y le tizna el oasis de la frente", (la 'crisma' decía mi nona por eso de la ceniza) y "el lirio, centinela" qué buena personificación. Aparte que, como suele suceder en la construcción de tus figuras, siempre se superpone más de un recurso: personificación y a la vez, antítesis visual entre lirio y boca desangrada.
Un soneto cromático y cíclico como la naturalieza misma. Hay una dosis importante de fragilidad. me encanta.

Tengo que admitir que me prducen cierto prurito los adverbios terminados en -mente. Pero no lo tomes a mal porque así como no me gustan esos adverbios, me encanta el invierno y andar deshojada por ahí. Bueno, tan deshojada,no que hay que cuidar la herramienta de trabajo.

Beso
San Montelpare

Carlos dijo...

Hola San, me gusta que adviertas el tono de fragilidad del soneto porque hacía allí apunté los cañones (lluvia, otoño, deshojarse / diluviarse) y es en ese matiz de vulnerabilidad donde el poema cobra sentido. Me encanta que te encante.

Coincido contigo que las rimas adverbiales tampoco me producen entusiasmo, pero generalmente la musa dicta el primer endeca y no queda otra que seguirla, cuando ello ocurre trato por todos los medios que sean la menor cantidad de adverbios posible y los matizo con sustantivos (frente / ausente)

Cuando te referías a esto, lo asocié con la canción de Silvio Rodríguez, Cita con ángeles cuando dice:

ve las dos torres con sus miles
cayendo "inolvidablemente".

Debo reconocer que me gusta el invierno, pero cada vez menos.

Beso de oso "hibernador".

Carlos dijo...

que dura casi nada...

Carlos dijo...

Ahí dejo la grabación del audio de hoy del programa Calidoscopio.

Buena semana para todos, también para los que leen tras bambalinas.

Francisca Quintana Vega dijo...

Parece probado que la climatología influye en el estado de ánimo de las personas. ¡No hay tema que se le resista! De cualquiera hace un soneto y un soneto maravilloso. Se imagina una a la chica de boquita roja, triste y llorando por las esquinas.Lo de .."le cuento un domingo de verano
que dura casi nada" estupendo.
Mi cordial saludo.

Carlos dijo...

Hola Fran, Montesquieu ya en el siglo XVIII, había escrito un tratadito sobre la influencia del clima en las personas y los gobiernos. Igualmente no hay que ser un estadista para saber que en otoño uno se otoñece y en verano renace.

Respecto del contenido de mis sonetos, soy un convencido que toda situación puede ser narrada poéticamente o por lo memos que vale la pena intentarlo y en eso estamos.

Muchas veces contar un domingo de verano (aunque dure casi nada) es mucho mejor que contar un cuento. :).

Un beso.

Darilea dijo...

Y Junio pasa dejando la puerta abierta.
Un besito

Carlos dijo...

Darilea la puertita de junio hay que dejarla cerrada porque se viene el frío.

Un beso.

guillermo elt dijo...

Siempre nos quedará... la hoja perenne. (no, no es de Casablanca... ;)...)


Gran Abrazo

tita dijo...

Querido Carlos,hoy ya acomodada y descansada del viaje,estoy escuchando el recitado del domingo,mil gracias amigo, agradezco mucho ese recuerdo de tu parte y esa dedicatoria,ya nos conocemos hace tiempo y sé de tus detalles,pero siempre se agradecen enormemente.

Los cuatro sonetos realmente maravillosos y sabes cuanto me gusta escucharlos recitados por ti,es fantastico.

Mi recuerdo para ti tambien desde este mar que se que te atrae tanto como a mi.

Gracias,un beso grande.

Carlos dijo...

Guille, Bogart no se deshoja nunca. :)

Abrazos, según pasan los años.

Carlos dijo...

Hola Ana, qué bueno que pudiste escuchar el recitado y la dedicatoria.

Disfrutá del mar, por vos y por mí.

Beso grande.

Carlos dijo...

se fue vistiendo de otoño

https://www.youtube.com/watch?v=5v66eaBzJmA

Rembrandt dijo...

“…A veces yo la tomo de la mano
y le cuento un domingo de verano…”

Vital en otoño un cuento de domingo de verano, una dulzura, aunque dure casi nada.
Vivir ese instante es lo importante.

REM


PD:le conté alguna vez que me deprimo el 21 de marzo y se me pasa el 21 de setiembre?

Carlos dijo...

Siempre es bello que alguien nos cuento un cuento de domingo de verano, sobre todo un domingo de verano, pero cuando nos lo cuentan en julio, es maravilloso.

Por lo que me dices estás entonces en etapa de depre, habrá que contarte un cuento.