viernes, 19 de julio de 2013

De destierros y soledades






















Fernando Botero

Después de su destierro involuntario,
Eva boga al garete,
Dios se ha vuelto de pronto un adversario
aburrido de Adán y su juguete.
Nadie quiso salir de intermediario
ni torcer la sanción del Gran Bonete
que esgrimiendo su rol de propietario
los echó del Edén y del banquete.
En medio de la mar los fugitivos
se ufanan de estar vivos,
subidos al umbral de la mañana;
—La culpa fue de Dios, mala fortuna,
no robamos ni el cielo ni la luna,
apenas si comimos la manzana.

—Será si así lo quiso.
¡Qué grande va a quedarle el Paraíso!

Del libro Oceanario

15 comentarios:

Carlos dijo...

apenas si mordimos la manzana...

Carlos dijo...

Los que me leen saben que fuera de la escritura de mis sonetos más personales, disfruto muchísimo recreando este tipo de historias, en lo que yo pomposamente he llamado "micro-sonetos literarios. :)

No son fáciles por cierto, a la complejidad de encerrar la historia en 14 renglones, se le suman las complicadas normativas internas del soneto (métrica rigurosa, rimas, acentuación debida)

Pero el desafío se disfruta y mucho.

Besos y abrazos según corresponda.

Carlos dijo...

EL PARAÍSO IMPERFECTO

–Es cierto –dijo mecánicamente el hombre, sin quitar la vista de las llamas que ardían en la chimenea aquella noche de invierno–; en el Paraíso hay amigos, música, algunos libros; lo único malo de irse al Cielo es que allí el cielo no se ve.

Augusto Monterroso,

(el autor de esta pequeña gran obra, fue un escritor guatemalteco nacido en Honduras en 1921. Por cuestiones políticas, en 1944 fijó su residencia en México, donde murió en el año 2003.

Carlos dijo...

“Los paraísos inmóviles no pueden prometer más que un eterno aburrimiento”

Simone de Beauvoir

Carlos dijo...

La pintura (Adán y Eva) tiene el sello estético de Fernando Botero, que nació en en Medellín, Colombia, en 1932 y que está considerado, actualmente, como el artista vivo de América Latina más cotizado en el mundo.

Anónimo dijo...

Buenas tardes, Carlos.
No me habría imaginado a Adán y Eva de fugitivos por la mar, alegando su inocencia.
Qué bien suena esa aliteración "Eva boga al garete".
Irán en busca de otro paraíso donde no haya un propietario que les estampe la culpa en la frente.
Como siempre, un lujo leer estos sonetos con tanto oficio para contar en verso.
Saludos van
san m.

Carlos dijo...

Hola San, a mi me lo contó una persona que estuvo allí. :)

Seguramente, Adán suele decirle a Eva que su paraíso está donde ella esté. (Eva igualmente no le cree)

Con estos sonetos yo ya tengo el cielo ganado.

Besos a la orilla del mar.

Carlos dijo...

Dios se ha vuelto de pronto un adversario...

tita dijo...

Pues si,yo creo que tienes el cielo ganado,con este y con otros.

Yo tampoco me puedo imaginar a Adan y Eva en medio del mar de fujitivos,y es que a veces las manzanas juegan malas pasadas,pero seguro que encuentran el paraiso,para encarar juntos la aventura.

Genial la foto de Botero.

Un beso marino.

Carlos dijo...

Hola Ana, como todo paraíso que se precie yo me lo imagino específicamente insular, como las Polinesia, las Bahamas, Mallorca, de manera tal que el único modo de fugar es atravesando el mar, en busca por cierto de otro paraíso.

Si mordiendo una manzana pasó lo que pasó, no quiero ni pensar si hubieran probado una sandía. :)

Botero es increíble.

Besos frutales.

Carlos dijo...

y encaran la aventura del mañana...

Carlos dijo...

El paraíso no era un lugar soportable, de lo contrario el primer hombre se hubiera adaptado a él; este mundo tampoco lo es, ya que en él se añora el paraíso o se da otro por seguro. ¿Qué hacer? ¿Dónde ir? No hagamos nada, no vayamos a ningún sitio, así, sin más.

Emil Michel Cioran

Carlos dijo...

Tu cuerpo es el paraíso perdido del que nunca jamás ningún Dios podrá expulsarme.

Gioconda Belli

tita dijo...

Que bueno Carlos,eso de la sandia me a hecho reir.
Otro mas.

Carlos dijo...

:) :) :)

beso.