domingo, 9 de diciembre de 2012

Cuento para leer en la lluvia



La historia por contar es la siguiente:
 
Una mujer-azul, de piel morena,
esconde en un rincón de su alacena
un beso personal de boca ausente;
con afanes de hambruna adolescente,
desmedida y obscena,
en horas de pasión y luna llena,
lo atenaza en los labios, ciegamente.
Infinita de ganas le hinca el diente,
(bacanal de azucena),
hasta vaciar el néctar de su fuente,
y luego, con más vértigo que pena,
lo abandona en el limbo de la arena
y lo libra al turbión de la corriente. 

Del libro de poemas Llevarás en la piel.

18 comentarios:

Carlos dijo...

Y se muere de pena.

Sigo sin red, el tiempo apenas de descargar un post del archvio, desde un locutorio. Ni siquiera sé como quedará compaginado ya que la máquina que me tocó, funciona anárquicamente.

(serían tan gentiles de contarme si quedó bien??)

Bueno, nos estamos viendo.

Besos y abrazos.

(hoy no podré participar del programa de Ana)

tita dijo...

Carlos,quedo perfecto,ademas es fantastico,una historia de una mujer azul de piel morena,eres genial.

Vale no te esperare con Ana.

Haber si solucionas el problema en la semana.

Un beso

Mayte dijo...

Es una delicia Carlos...leerte siempre alegra el corazón.

Besos.

María Bote dijo...

Quedó estupendo, como siempre, amigo.

Una delicia leer tus sonetos.

Felicidades y besos. María.

Sandra Montelpare dijo...

Buenas tardes, Carlos
Se lee perfecto o por lo menos yo lo leo así, al borde de la pileta, y no llueve...
Mirá que guardar un beso en la alacena! Me ha sorprendido esa imagen. El verbo que, a mi modesto entender, se come el soneto es atenazar. Tremendo. Y como todo lo reprimido que en algún momento se suelta, se desencadena en una serie de hipérboles: desmedida y obscena, ciegamente, hinca el diente, bacanal, lascivas todas engarzaditas en el medio.
El último terceto se veía venir: se van todas, mijito, y siempre dejan de garpe en la orilla. ¡Qué desastre!
Sabés, no me mates porque es una profanación a tu soneto lo que voy a decir: vos usás o te lo leí más de una vez néctar de la fuente y en Redondos las imágenes siempre son caldos de Venus o licor venéreo, de eso me acordé porque se me pegan , las metáforas siempre se me pegan y quedan en algún lugar de mi rígido. Las vueltas de la memoria. Después no me acuerdo ni de lo que hice hace dos minutos.
Me gustó este cuento.
Mucho.
besos con wi fi

guillermo elt dijo...

Carlos, quedó genial, como siempre. Pero aún más genial el poema, como todo lo que escribes.

Los besos en la alacena,
siempre morirán de pena.

Abrazos Grandes.

Carlos dijo...

Gracias Ana, me quedo más tranquilo, aquí, desde la máquina del laburo puedo ver que quedó bien.

Me alegra que te haya gustado el soneto.

Veremos si puedo solucionar el tema de la conexión.

Carlos dijo...

Gracias Mayte, me gusta ser un alegrador de corazones. :) (aunque este soneto es un pelín triste)

Un beso grande.

Carlos dijo...

Gracias María, veo que coincides con la palabra delicia que utilizó Mayte, y me gusta esa palabra para definir a alguno de mis sonetos.

Un beso.

Carlos dijo...

Hola Sandra (supongo que al borde de la pileta todo se lee perfecto, hasta la guía telefónica) :)

También a quien se le ocurre guardar en la alacena un beso con fecha de vencimiento, si por lo menos lo hubiese puesto en el refrigerador, además, con estos calores, :)

Ninguna crítica tuya, ni de nadie puede molestarme, al contrario, mientras no se haga con bad milk, para mí son importantes, porque me obligan a corregirme y a tratar de escribir mejor.

Si me da mucha bronca, algunos dos o tres lectoras que pasan invariablemente a leer cada post mío (generalmente son las primeras en hacerlo) y ni siquiera se dignan a dejar un saludo. Eso no lo tolero, puntualmente son muy pocas, les he dejado alguna indirecta, pero veo que eso no les altera la cara de piedra. Si no te gusta lo que lees, para qué pasás una y otra vez, además pasan varias veces por post, supongo que en tren de conventillo a chusmear los comentarios. Ojalá que lean este. (ahh, nada mejor que empezar el lunes y descargar estas sensaciones)

En cuanto al ejemplo puntual que me das, néctar de la fuente, revisé mi base de memoria, a partir de buscar la palabra néctar y en realidad no aparece tanto como tal vez otras palabras,ahora nunca la he visto ensamblada en dicha frase, si hay néctar de tus besos, néctar de espuma; ojo no quita que en el Blog figure porque muchas veces corrijo mis sonetos sobre la pantalla. Por ahí encontrás las repeticiones.

Veo que eres material potable para contarte cuentos. :) (sigue habiendo una niña en tí).

Un beso.

Carlos dijo...

Gracias Guille por tu comentario elogioso,en las mañanas de los lunes, en los que una duda de todo lo que escribe, tu palabra sirve de mucho. :)

Abrazón.

Sandra Montelpare dijo...

jaaa leo tu comentario y lo único que me resta decirte es no te enchinchés que te queda feo hacer trompa jaaaa
Sí capaz me quedó colgada del anzuelo la palabra néctar , tan poética por cierto y fuente también . Quizás combinada sea la primera vez pero se ve que se me pegaron. Es que cada uno tiene su corpus de palabras con el que juega más o menos bastante seguido. Yo suelo repetirme en algunas que son casi mis fetiches, me doy asco, en fin, que a este cuento no hay nada que objetarle poeta. Y no te preocupes si no comentan. Nunca se me da por andar chusmeando las estadísticas que tira blogger. Una sola vez abrí esa ventana y salí espantada hastra figuran qué palabras ponen en google para llegar a tu página, un espanto, No quiero saber. juazz
Me imagino con el "llueve sobre mojado" de hoy sin wi fi todavía. Ah muy sabinero eso . Debe ser que queda poco para el 15

Carlos dijo...

Si, es cierto, debiera no enchircharme, pasa que son bastante cansadoras. Pero bueno, dada tu sugerecia, así será. basta de darles prensa. :)

Hoy leí el homenaje que Google le deicó a Ada Lovelace, gran matemática, hija de un gran poeta, Lord byron y me pareció curiosa tal situación y borroneé algo. Ejerccicios de préctica litararia. Vida dura la de Ada.

Beso sin poner trompa.

Carlos dijo...

Llueve en Buenos Aires, ideal para leer el cuento antes de irse a dormir. :)

violeta dijo...

Otra delicia para el alma.

Un beso gordote

Carlos dijo...

La verdad es que disfruto mucho cuando gente con la cual tenía un vínculo de afecto, dentro de lo que la virtualidad permite, vuelve a aparecer y deja un comentario, así que, Violeta, te cuento que me alegra verte de nuevo.

Un beso.

Francisca Quintana Vega dijo...

Una pizquita triste este soneto...qué pena eso de que alguien tenga que guardar y cuidar un beso, como si fuera el último que le quedara.
Estupendo soneto, como siempre.
Aunque he quedado un "poema" en mi blog para felicitar la Navidad a quienes pasen por allí, también estoy aprovechando mi visita a los suyos para hacerlo personalmente. Quede, pues, dicho aquí: felices fiestas navideñas en salud y en compañía de sus seres queridos. Mi cordial saludo.

Carlos dijo...

Si, Francisca, es un pelín triste y en este caso el beso es como la sibología de un recuerdo, hay mucha gente que vive aferrada a sus recuerdos. A veces, del amor, sólo nos queda la memoria de algunos hechos puntuales.

Agradezco su saludo y retribuyo su afecto con el mío. Ha sido un buen año pudiendo contar con la fidelidad de su paso.