jueves, 21 de abril de 2016

Centinela

Anaís se acuartela,
defiende el almenar de sus pezones,
el verde de las vastas extensiones
y el foso de la roja ciudadela.
Vigilante del alba y centinela
del deseo y sus dones,
defiende laberintos y balcones
a fuerza de coraje y de cautela.
Se preserva del cardo y de la ortiga
y firme y enemiga
levanta murallones de concreto.
Sin embargo yo sé (y ella lo sabe),
donde esconde la llave
y me cuenta al oído su secreto. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.