miércoles, 11 de enero de 2017

Génesis

—Haya luz, dijo Dios (y espanto y cielo),
y una noche al final de cada día,
ejercicio de urdir la geografía
de un mundo paralelo.
Tras continuos ensayos de desvelo,
por darse milagrosa compañía,
al mando de su voz y su porfía
Adán y su mujer cobraron vuelo.
Siguieron ciertas normas de obediencia,
de ley, de penitencia,
de permiso.
Terminada que fue la azul semana
sobrevino el albur de la manzana
y Adán lo desterró del Paraíso. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: Georgy Kurasov.

16 comentarios:

Carlos dijo...

Terminada que fue la azul semana...

tita dijo...

Gracias por seguir compartiendo tus maravillosos sonetos,pero ya sabes lo que te dije,a veces se necesita desconectar un poco,aunque me cueste te entenderé.
Tu soneto de hoy en tu linea de buen hacer,me encanta ese final,terminada que fue la azul semana.
Un beso

Sandra Montelpare dijo...

Buen día, Carlos. Me gusta ese cambio de focalización en el último terceto. Y no sé si gana la adjetivación contra "el albur de la manzana". No sé... Me parece que gana esto último y por lejos. Muy muy bueno. Dicho lo cual me retiro a correr porque, habiendo desayunado poesía, dejo los microrelatos para el almuerzo
Saludos van

Carlos dijo...

Hola Ana, gracias a vos por seguir leyendo.

Me hizo bien la semanita de descanso y por ahora sigo. Uno nunca sabe.

Como verás por fin Adán se quitó la hoja de parra y se puso los pantalones. :)

Un beso.

Carlos dijo...

Buen día Sandra, era hora que alguien ubicara a Dios.

Además pobre Eva, siempre responsabilizándola de haber dado un inocente mordisquito.

A correr con este frío??, bien por tí, yo prefiero hacer dieta a base de manzanas.

Después de comer entonces pasaremos a leerla.

Saludo vino, beso va.

María Bote dijo...

Bellísimo, me encanto, amigo ¿cómo no?

Felicidades y besos. María

Carlos dijo...

Qué bueno María que te gustó.

Gracias por pasar a leer.

Un beso.

Francisca Quintana Vega dijo...

Otro soneto de alta categoría...es increíble la gran cantidad de ellos que ha escrito y la calidad de todos. Mi cordial saludo.

Carlos dijo...

Muchas gracias Francisca, agradezco mucho la gentileza de tus palabras. Y trataremos de seguir escribiendo algunos cuantos más. :)

Un saludo afectuoso.

(la he visto en algunas fotos de la presentación de la antología de Haití, ha salido ud. muy bonita)

Carlos dijo...

Gracias Congo por pasar a leer.

Carlos dijo...

Gracias letras insomnes.

Carlos dijo...

Mensaje para "Cabecita de M", leí en el suplemento literario Babelia del diario español El País, que ha aparecido una antología que recorre el último siglo de los micro relatos en español, a los que designa como el "cuarto género literario"

El libro se llama: Antología del microrelato español (1906 / 2011). El cuarto género narrativo. Edición de Irene Andrés-Suarez, Cátedra Madrid 2012. 525 Páginas. 13 euros.

Patricia 333 dijo...


“Haya luz”, dijo Dios

hembra y varón surgieron de su anhelo...

Uyy pero que me perdí este poema

Si que hay Luz y mucha , Dios al crear al hombre sabia muy bien que necesitaba de la mujer , pero y la manzana :( nada que Adán fue mandado al desterró

Este Poema esta para enmarcarlo

Besos en el Parapiso

Carlos dijo...

Pecando de presumido y con la debida disculpa del caso transcribo un comentario de Tania Alegría, la querida prologuista del libro De diluvos y andenes.

"Fue sobre todo por este poema que referí, en el prólogo, el texto como significante y no sólo comunicante (es la tesis de Derrida. Éste es un poema enorme. Y eso es verdaderamente deconstruir, no un verso, sino un símbolo. Lo dicho: enorme, inmenso"

Tania.

Rembrandt dijo...

“Haya luz, dijo Dios (y espanto y cielo….”

Pareciera que el mismo Dios así lo dispuso, terminada la azul semana sería expulsado del Paraíso.
Muy interesante esta visión del Edén, quizás después de todo haya sido así (en paralelo).

Gran poema.

REM

Carlos dijo...

y una noche al final de cada día...

Quién sabe, tal vez el Dios expulsado por Adán, creó otro paraíso en otro lado, sin Eva, ni Adanes, ni manzanas.

De la experiencia se aprende.