sábado, 7 de noviembre de 2015

Tu ausencia (cuando sea)

Será como dejar la puerta abierta
y verte caminar hacia la calle
en andas de la pena más pequeña
que ronde por el aire.
Te llevarás la luna que era nuestra
y la última estrella de la tarde,
el cielo que te dí, la boca hambrienta,
las lágrimas cobardes.
Acaso partirás llorando a mares,
noctámbula y secreta,
con paso de furtivas levedades;
no harán falta preguntas ni respuestas,
ni pésame ni arengas
ni beso por callar ni Dios ni nadie. ©

Del libro De diluvios y andenes.

5 comentarios:

Carlos dijo...

ni Dios ni nadie.

Tita dijo...

Maravilloso,enorme, realmente bellisimo ,y todos los calificativos que podamos decir.

Y te cuento mañana ,con lo relativo a tu correo.

Un besote

Carlos dijo...

Muchas gracias Ana, me alegra que te haya gustado tanto.

Dale, mañana espero que me cuentes.

Un beso grande.

Rembrandt dijo...

“Será como dejar la puerta abierta….”

No todo está dicho todavía, mientras esa puerta quede abierta, pueden regresar la luna, la última estrella y ……Ella.

Hermoso poema el suyo. Carlos ud. tiene la virtud de pintar bella hasta las ausencias, que no es poco.

REM

Carlos dijo...

Hola Rem, estaba viendo que el primer comentario (éste) lo dejaste a las 13 y 14 y el último (el del blog lunfa) a las 13 y 56 minutos, o sea que te quedaste en casa 42 minutos, todo un logro de mi parte retenerte por aquí tanto tiempo. jeje.

Hay puertas que se han hecho para dejar que el otro parta.

Un beso. (presente)