miércoles, 26 de abril de 2017

Acordelar la rosa

Acordelar la rosa, 
ceñir el pedestal de su aposento
con esquirlas de balas inocentes
y besos de carmín, como puñales.
Sitiar su delicada fortaleza
con sutura de hilvanes carcelarios
y abatir el botón de su corola
con ajuares de insomnio.
Beberla sin pudor hasta vaciarla
de lágrimas y espinas
y volver a beber retoño y siembra;
cercarle el corazón con tempestades
de rigores de hambruna
y morder de raíz el fruto rojo. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.

12 comentarios:

Carlos dijo...

y beberla sin más, hasta vaciarla...

Tita dijo...

Realmente genial para leér en este domingo gelido en mi ciudad,Carlitos estás sublime.

Cercarle el corazón con tempestades.morder su tallo verde.

La imagen muy sujerente jejeje.

Un gran beso de domingo.

Carlos dijo...

Gracias Ani, será que al revés de allá, aquí el verano nos motiva. jeje.

La imagen es bella.

Un gran beso de buena semana.

Carlos dijo...

ceñir su delicada resistencia con sutura de hilvanes carcelarios...

Anónimo dijo...

“…en la hora del alba amanecida…”

Siempre me ha gustado pensar que es la hora del lucero la de mayor plenitud de mis sentidos y a este bello poema lo siento como el marco perfecto para el disfrute de esos momentos supremos. Qué bueno es leerlo querido poeta.

Lo besoabrazo
REM

Carlos dijo...

Será que nada que tenga que ver con la luz te es ajeno.

Que siempre el alba te encuentre acompañada.

(hay poemas que nacen para enmarcar momentos)

Un beso.

Carlos dijo...

sitiar el pedestal de su aposento...

Carlos dijo...

yo tampoco

https://www.youtube.com/watch?v=Eyd0eEAKedI

Tita dijo...

Sigo pensando igual Carlos es bien lindo este soneto.

Cercarle el corazón con tempestades...

y volver a beber desde el principio.

Y volver a leér y leér y cada vez te parece mejor por que encuentras mas matices,un lujo de los tuyos.

Besotes.

Carlos dijo...

Gracias Ana, aquí decidí darle un cierre distinto al poema, y me parece que ganó mucho con el cambio.

Un beso grande.

Rembrandt dijo...

“Acordelar la rosa…
beberla sin más, hasta vaciarla….”

Saciar con su néctar la sed urgente del amante fiel.

Bellísimo.
REM

Carlos dijo...

y volver a beber desde el principio.

Gracias.