martes, 27 de marzo de 2012

Joaquín



Al canto de tu paso,
las pupilas derraman lagrimones
y en la noche viudal de tus canciones
se desangra la luna del ocaso;
acaso,
los fantasmas que cercan corazones
te ciñan la garganta con crespones,
frente al tártaro mismo del fracaso.
Cada día que vuelve, cada día,
repite la baldía
canción que desentona sombra y luz,
se trata de vivir como se pueda,
lanzando por el aire la moneda,
cara o cruz.

Incluido en el libro Llevarás en la piel.


1 comentario:

Carlos dijo...

En diciembre del 2005, durante su gira Ultramarina, presentando lo que entonces era su disco más reciente, “Alivio de luto”, tras largos años de prolongado silencio, provocados por delicados problemas de salud, (isquemia y “nube negra” incluida) Joaquín se vio obligado a suspender un concierto en Gijón, debido a un serio problema de afonía. Por supuesto no faltaron los agoreros de siempre que vaticinaron el definitivo ocaso de su carrera. Por aquellos tiempos compuse este oscuro soneto, a manera de solidarizarme con aquellas horas tan tristes en la vida de Sabina. Quiso la suerte que dos años después, en noviembre del 2007, durante la presentación del espectáculo Dos pájaros a tiro, en su paso por el Perú, una amiga en común, le acercara a Joaquín un ejemplar de mi libro Llevarás en la piel, en el que estaba incluido este soneto. Supe por ella, que luego del cierre del último concierto, sobre el final de la cena de despedida, el Flaco, se levantó de la silla, pidió silencio y recitó este poema, conmoviéndose de una manera muy especial.
Es por ello que yo le tengo un entrañable cariño, porque en él se han conjugado de la manera más íntima, la voz de Joaquín y las letras mías. Brindo por ello.