domingo, 3 de abril de 2016

Diluviarte

A punto de tomarte por sorpresa,
a espaldas del amor y el hambre mío,
bautizo de oro azul tu desvarío
de impúdica princesa;
con besos de aguamiel, a la francesa,
presido el abordaje de tu río,
silvestre regadío
que ofrece su cosecha más espesa.
Diluvio que mi boca determina,
licor de agua divina
que bebo con la prisa del viajero
exausto que en un beso se descansa,
mujer dominical de lluvia mansa,
yo soy el portavoz de tu aguacero.

Del libro Oceanario.

7 comentarios:

Carlos dijo...

mujer dominical de lluvia mansa...

Carlos dijo...

mojándolo todo...

https://www.youtube.com/watch?v=0WhwkOqFsDM

Carlos dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=q0HU4JEfKYA

ANUSKA dijo...

Guauuuu que me encanta este soneto,es una maravilla.

Diluvio de mi boca determina,
licor de agua divina...

Felicidades ,un amor de soneto

Besos

Carlos dijo...

Gracias Ana, me alegra que te haya gustado.

Por suerte las musas siguen acompañando.

Un beso.

Rembrandt dijo...

“….con besos de aguamiel, a la francesa,
presido el abordaje de tu río,
silvestre regadío
que ofrece su cosecha más espesa….”

Voluptuoso mar de aguas inquietas
vuelca sus espuma blanca
en la senda bravía
y diluvia pájaros y peces
como el arcano hechizo de un ritual

Bellísimo soneto Poeta, para atesorar en cajita de piedras de colores y disfrutarlo en soledad(o no tanto)

REM

Carlos dijo...

Gracias, un poema de los últimos, las musas suelen rondar el alma carnal de los poetas.

Hay cosas que sólo se pueden atesorar en cajitas de piedras de colores.

(no es bueno disfrutar en soledad)